La Odisea, de vuelta a casa con Nolan

Fui al cine hace unos días para ver la última película de Christopher Nolan, fui temprano, y me sentí casi como quien entra a una iglesia vacía a media semana. La sala no estaba llena. Supongo que fui uno de los primeros en apuntarme a este regreso a Ítaca.

Mi primer contacto con La Odisea fue en la escuela secundaria, en las clases de literatura, cuando leímos algunos pasajes de la obra de Homero. Unos años más tarde, me leí La Odisea de Homero completa y había visto ya una adaptación cinematográfica antigua. La nueva película de Nolan adapta el poema de Homero sin la pretensión de traducirlo literalmente, sino de entender su arquitectura: no empieza en Troya ni sigue el viaje en orden, sino que arranca años después, con un hijo que apenas recuerda a su padre. Es fiel al espíritu, no a la letra, y pienso que es una decisión correcta. El director se toma algunas licencias creativas en vestuario, selección de actores y actrices, en el diseño de la nave, etc. Eso le ha ganado muchas críticas, pero pienso que es aceptable. No es la Odisea de Homero, es la Odisea de Nolan.

Nolan evita la tentación de convertir la violencia en espectáculo; prefiere la atmósfera inquietante a la sangre fácil, y ahí gana en madurez lo que pierde en adrenalina. La narrativa otorga un papel central a la ley de la hospitalidad para conectar con la audiencia moderna y ofrece un desenlace con mayor esperanza y equilibrio. Creo que logra transformar la epopeya clásica en un estudio psicológico complejo sobre la responsabilidad y el peso de las decisiones humanas.

Matt Damon construye un Odiseo cansado, sin la arrogancia del héroe clásico, cargando la guerra en la mirada más que en el gesto. Anne Hathaway y Robert Pattinson lo acompañan con solvencia. Ninguno sobreactúa, y eso es un gran logro.

Es una película larga, sí, pero no se siente impostada ni perezosa. Y es, sobre todo, una de esas raras superproducciones que puede gustarle tanto al espectador ocasional como al que llega buscando algo más. Lo recomiendo sin reservas y creo que podría estar entre las nominadas para la próxima entrega de los premios Oscar. Si puedes, ve a verla al cine, creo que es de esas pelis que hay que ver y escuchar en una pantalla gigante con un gran sonido.

La película es una excelente introducción contemporánea, ágil y dinámica a la obra de Homero para las nuevas generaciones. Ojalá inspire a los jóvenes a leer La Odisea de Homero. Eso sería un gran logro.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to Top